sábado, 9 de diciembre de 2017

Miren Agur Meabe: "Notas breves"









NOTAS BREVES


Ayer se me quemó una sábana.
La quemé yo, con la plancha.
Le estampé un triángulo color pan tostado
por culpa de la tele.
Siempre tengo encendida la tele pequeña de la cocina
cuando toca plancha:
un niño negro de la guerra
chupaba el pecho de su madre muerta.
Se me hizo un nudo de pelo en la garganta.

No se me olvidará:
la leche me mojó el sujetador.





(De "Azalaren kodea", Susa, 2000). 










miércoles, 10 de mayo de 2017

Sara Zapata: ¿Un poema de amor?











¿UN POEMA DE AMOR?



Ya no te sirven los versos de Neruda o Benedetti,
ahora quieres un poema mío,
un poema de amor me pides,
a mí,
que sólo sé escribir desde la nostalgia,
el dolor o mis miedos,
porque el amor, la alegría o el sexo,
son para vivirlos
no para escribirlos.
Pero heme aquí,
intentando escribir un poema de amor
que ya sé que no va a salir,
que ya sé que es inútil,
que todo me suena cursi,
que no, que no puedo,
que mejor te espero donde siempre
y te susurro al oído
todas las palabras que aquí,
se siguen quedando mudas.






(De “Palabras para salvarse”, Huerga y Fierro Editores, 2015)









domingo, 16 de abril de 2017

Julio Cortázar: "El Perseguidor"












“En la calle me he subido el cuello de la gabardina porque empezaba a lloviznar, y he respirado hasta que me dolieron los pulmones; me ha parecido que París olía a limpio, a pan caliente. Sólo ahora me he dado cuenta de cómo olía la pieza de Johnny, el cuerpo de Johnny sudando bajo la frazada. He entrado en un café para beber un coñac y lavarme la boca, quizá también la memoria que insiste e insiste en las palabras de Johnny, sus cuentos, su manera de ver lo que yo no veo y en el fondo no quiero ver”.



 

(De “El Perseguidor”, Editorial Seix Barral, 1983) 











jueves, 13 de abril de 2017

Manuel Fernández-Vaca: "De edad humano" (33)














DE EDAD HUMANO (33)



El homBRE está muriendo a flor de tierra,
da de comer al mar su sangre hermosa,
lucha contra la noche que le acosa
y contra el dios que su cuerpo encierra.

Agoniza; el crepúsculo le aterra
por más que el cielo se lo tiñe de rosa;
le ahoga el duro peso de la losa
con la que el mundo su sepulcro cierra.

Expira, se consuma su agonía,
dice su último llanto, el más profundo,
y su último suspiro: el que confía

en que su llanto no será infecundo
cuando a la Tierra llegue el Tercer-Día
que hará posible al HoMbRe sobre el  mundo. 





(De "De edad humano", El toro de barro, 1970)